

En general, el país en los comicios del 30 de Octubre del 2011 fue satisfactorio. Se derrotó el caudillismo político y se desarmaron las mafias electoreras, que estaban amarradas y solventadas con viejos lemas de orientación guerrerista.
Es cuando el nuevo titular del palacio Liévano Petro en su discurso dijo: Bogotá no cayó en la guerra eterna, sino que triunfó la política del amor y del entendimiento. “Bogotá más humana ya”.
De esta contundente y amigable votación de la ciudadanía bogotana, se desprenden dos cosas políticas muy referentes: Primero: El caudillismo de lo mediático, que pretendía acabar y sellar la democracia alrededor de uno solo, deja ver; lo soluble y endeble de las bases en que se construyó el sofisma Uribista, como tendencia de partido.
Si tomamos en cuenta, la derrota que propinó los partidos independientes y el liberalismo en los principales focos Uribista: Medellín, Bogotá, Valle, la Costa, Santander, entramos a definir que el Uribismo como ente partidista, cedió el territorio a partidos que no tenían representación en la región, y que para el futuro de la reelección del Dr Uribe en el 2014, no tendrá reconocimiento por parte de la ciudadanía, que le está cobrando políticamente los errores de poder, que en 8 años de mandato, dejó al país fuera del contexto regional.
El segundo parámetro y más importante, está en el hecho que el partido PROGRESISTA, dirigido por el nuevo alcalde Petro, es la primer fuerza política en Bogotá, que se transformará como un movimiento nacional pluralista, como lo estipuló el candidato ganador. Quedando fuera del alcance de la Gran Unidad Nacional liderada por el Dr Santos.
Y para el presidente Santos, será el cuello de botella en su administración. Porque el movimiento político PROGRESISTA, exigirá en cabeza de su alcalde, poner en la práctica la ley de víctimas, para los 400 mil desplazados por la guerra que hay actualmente en la capital colombiana.
Y para Cambio Radical en cabeza de Vargas Lleras, este nuevo movimiento político PROGRESISTA, al desempeñarse como movimiento pluralista, traerá un planteamiento no de forma sino de fondo, de las teorías propuestas de Cambio Radical, hacia una verdadera democracia. Y como siempre, los políticos en su carrera desaforada por el poder corren hacia el árbol que de más sombra, tendremos un Cambio Radical desvanecido para una casual elección presidencial de Lleras.
En conclusión, la brecha que se abrió entre los partidos tradicionales Liberal y Conservador, deja en grave dilema al partido azul. Con una élite de investigaciones a líderes, como también de la U, con lo cual para las próximas contiendas electorales 2014 no tendrá candidato propio, sino replantea el esquema político actual. Si el partido PROGRESISTA, se traduce en un cambio social como lo pronostica Petro, se tendrá una fuerza mayoritaria en el ambiente político, de cambio. No de segregación sino de humanización.


Comentarios
luisalejandrodiaz
1 Noviembre de 2011
10:27 am
Gracias amigos por sus comentarios.
eugenio miltorres
31 Octubre de 2011
10:52 pm
El uribato se niega a morir y logró agarrarse de algunos ganaores,los cuales muy a pesar de su apoyo interesado hubiesen ganado,como el caso de Campo Elias en cartagena
osgir
31 Octubre de 2011
1:54 pm
Favor cambiar que por es.
osgir
31 Octubre de 2011
1:43 pm
Ha muerto un abusivo político y ha nacido un esperanza, la cual que la última que se pierde.