

¿Estamos preparados para que Uribe sea expresidente de la República? ¿Qué se va a poner a hacer a partir del 7 de agosto de 2010 una vez abandone la Casa de Nariño? ¿Heredará aquello de poner a pensar al país que se predicaba de López?
Ya nos anticipan que se dedicará al periodismo, a través de un medio virtual. En Soy Periodista le ofrecemos el espacio que desee el expresidente Uribe para que se exprese libremente.
También anticipan que se podría dedicar a la educación y que fundará una Universidad, a través también de las aulas virtuales.
En todo caso, Uribe se va a dedicar a promover la continuidad de la Seguridad Democrática desde cualquier posición en la que esté.
Algunos ya lo postulan como Ministro de Defensa del próximo gobierno, si es que gana un candidato continuista.
Uribe será el jefe de oposición si gana el antiurbismo. Y será duro, incisivo, feroz, vehemente.
Una elección de centro pone a Uribe en una embajada en Europa. No en Estados Unidos. Obama no lo va a recibir.
Descartado ser fórmula a la Vicepresidencia. Él está inhabilitado para ser presidente, y como segundo al mando tiene siempre la posibilidad de volver.
Eso sí, seguramente él procurará que se tramite una reforma constitucional para quedar habilitado para ser candidato en el 2014, a través de una Asamblea Constituyente y ahí se enfrentará contra todo el mundo, porque sus opositores no lo querrán ver más, y quienes ahora lo apoyan también querrán ser ellos los reelegidos y tampoco lo seguirán.
Moreno de Caro lo querrá ver en la Alcaldía de Bogotá. Decisión improbable, pero queda en la baraja de opciones. Lo mismo que la gobernación de Antioquia, el Congreso o la dirección de la Casa de la Cultura de Titiribí, que es lo que él dijo que quería.
Otros, más radicales querrán llevarlo a la Corte Penal Internacional por la parapolítica.
Cualquiera que sea el futuro, habrá Uribe para rato.



Comentarios
numeroinverosimil
8 Junio de 2010
3:52 pm
Desde mi punto de vista lo mejor favor que puede hacer un expresidente es no entorpecer a su sustituto negándose a desaparecer de la cartelera, es igual que sea de su partido o del contrario.
Los que han sabido desaparecer discretamente en el anonimato o han ayudado con discreción y modestia a su sustituto de cualquier signo no han echado a perder su propia imagen y han ganado respeto.
A fin de cuentas su experiencia en el gobierno del país tiene un valor que puede ser útil en muchos espacios de la vida política o la diplomacia.
Espero que decida lo mejor para el y para el país.
Un cordial saludo
Juan José Ramírez
1 Marzo de 2010
10:16 am
Uribe no se va a quedar quieto. Lo mejor es que esté ocupado en una tarea como una embajada, porque en otro cargo va ser un cogobernante. Muy complicado de manejar. Saludos