



No voy hacer una exposición cansona sobre el tema, como lo hago en asuntos políticos y económicos, más bien lo que quiero entrar analizar lo enfoco por el lado filosófico de la naturaleza material de como estamos concebidos y la virtud que nos mueve, o ése principio vital que hace en cada uno de nosotros como seres vivos, el pensar, a la vez que razonamos para frenar o callar nuestra conducta o sistema hacia los demás, con el propósito de legitimar nuestro concepto de ser racional, frente a lo irracional que nos llevaría por largo camino de la angustia e infelicidad.
Pero, ¿cómo podemos comprender los hechos y motivaciones que el diario transcurrir de la vida, nos enfrenta, a nuevos modos de existencia social, -como complejas matemáticas- que nos lleva a polarizar en clases, medidas, discriminaciones o simplemente, llenando de odio cada una de las élites sociales, porque no hay coherencia ni una sustancia que ate las normas convencionales de equidad, armonía, igualdad y respeto por todos y todas, sin miramiento alguno de raza, etnia o color?
Una cuestión que hace de la tolerancia: la percepción y coherencia que se debe tener en los conceptos al ser recibidos por la persona, si es bueno, a desarrollar su interior para ser un mejor individuo, o, el enfrentamiento existente entre el bien y el mal, en el cual navegamos cada uno de los que pisamos el planeta.
Pero no es todo: La sensibilización juega un poder importante en la tolerancia, y ésta sí que no está a disposición de los números en las que la tecnología nos tiene, porque solo para el sistema, el vivir o sociabilizar es una medida muchas veces sin importancia y cuando es significativo, somos un concepto matemático más. He ahí, por qué somos intolerantes y caprichosos, los procedimientos van siempre en contraposición del pensamiento, excluyendo y determinando cuáles y quienes son mejores que otros, fomentando brechas raciales a la vez que empobrece la raza humana.
Somos intolerantes, no porque hayamos nacido con esa característica, la sociedad con todas sus transformaciones nos lleva a cambiar interior y exteriormente, para satisfacer a unos cuantos, mientras que nosotros como seres humanos, no tememos poder decisorio con nuestra identidad ni mucho menos con nuestra integralidad como racionales.
Los conceptos confunden y desestabilizan, más cuando se fundan en la mentira y en la incapacidad de las distintas clases sociales de absorberlas, cuando se debería tener un criterio específico para cada una de ellas. Por eso afirmo que la tolerancia se apoya mucho en la coherencia, en la estabilidad económica, social, cultural y de clases.
En consideración limito a decir que: Una sociedad justa y equilibrada, una política social austera y sin restricciones así como también, educación con fácil adquisición y un pleno empleo, hace que todo ser humano tolere las distintas circunstancias de la vida, y tengamos paz y armonía social.


Comentarios
luisalejandrodiaz
19 Noviembre de 2012
5:10 pm
Amigos - amigas y anóminos que leen la reflexión gracias
ladypapa
18 Noviembre de 2012
3:30 am
La educación debería ser el camino, pero también ha sido manipulada y desvirtuada.
luifernd
18 Noviembre de 2012
1:26 am
LUISALEJANDRO,felicitaciones por tu lúcida nota.Felicidades!!!