María Jimena Padilla Berrío/María Jimena Padilla Berrío
Algunos días le agrada la economía, otros días la detesta a morir. Ama profundamente su carrera de Derecho, aunque en ocasiones la discute, pues, como verán, no puede vivir sin refutar algo. Sin embargo, hay una constante en ella, y quizás sea su única constante: la historia y la política; el problema es que ni es historiadora y mucho menos politóloga (Quizá por eso es constante). Le encanta pelear con la televisión y disfruta perder el tiempo leyendo y escribiendo.
Es una romántica incorregible, utópica a morir y algo más que una ridícula soñadora. Para colmo de males es una filántropa sin remedio. Vive en búsqueda de una quimera: del amor verdadero. Es una noctámbula irredenta, irreverente con causa, fanática de la literatura, la poesía y el teatro. Alucina con la melodía de un violín, un piano, una flauta, los acordes de una guitarra y con el amor de su vida: los aires de un acordeón; es melómana, nada que hacer.